26/12/2008

Beijing

Bueno, ya va siendo hora de subir algo al blog que lo tengo muy abandonado. He pasado un mes en Pequín haciendo un curso de mandarín. Ha sido una gran experiencia y he conocido esta ciudad tan peculiar. Tengo que decir que en un principio no me gustó nada, me parecía una ciudad sin sabor, sin alma, con enormes avenidas de edificios cutres e insípidos, de niveles muy alarmantes de polución y de gentes bastante sucias y poco amigables. Menos mal que con el paso de los días fui conociendo el alma de Beijing, las zonas de Hutongs, y lo bueno de su gente, que es como el clima, o fría como el hielo o cálida y servicial.

Lo primero que me llamó la atención fue la polución, cuando no soplaba el viento, el cielo amanecía turbio e impenetrable, tapando el sol y malhumorando a la gente. Tuve que cortarme las uñas muy cortas porque la suciedad se pegaba a las manos y una hora después de salir de la ducha, las teñía negras. Sonarme los mocos era un poema, los kleenex salían negros, de la polución que respiraba. Aquí podéis ver la diferencia entre un día claro, con viento, y un día de polución. Las fotos están hechas desde el mismo sitio, en la ventana de mi clase en la academia.




Mi primera visita cultural fue a la Ciudad Prohibida y la plaza de Tian`an men. La plaza de Tian`an men es increíblemente grande, tiene cabida para más de 1 millón de personas, y está flanqueada por el parlamento chino y el museo nacional de china. Al norte está coronada por la Ciudad Prohibida, en cuya entrada está la famosa grada roja con el retrato de Mao. Toda la zona estaba repleta de militares, banderas comunistas y cientos de cámaras que monitorizaban cada milímetro de la plaza. Fue curioso ver aquella grada donde los mandamases comunistas veían pasar los desfiles militares con sus enormes misiles.


Beijing es una ciudad de grandes contrastes, junto a un mega edificio super nuevo hay descampados con casuchas donde la gente vive sin agua corriente y apenas electricidad. Alrededor de Tian`an men hay enormes avenidas con mega hoteles de lujo y sedes de bancos con nombres rimbombantes. Hay centros comerciales con Zara, Gucci, Starbucks y Mc Donalds, donde un café vale lo que el sueldo de una semana de un obrero, y donde hay aparcados Ferraris y Hummers de los miembros del partido o la clase alta de los chinos. En uno de estos centros había una gigantesca pantalla en el techo que simulaba el fondo marino. Con sus peces en movimiento y todo.

Después de un mes en Beijing, afirmo, totalmente convencido, que es la ciudad más capitalista que conozco. Allí todo se compra o vende, uno vale lo que su bolsillo abulte. Si tienes ojos redondos eres como un monedero andante para los chinos, te intentarán timar hinchando los precios de todo. Todo se regatea, ¡hasta una tarjeta telefonica en una tienda oficial! Hay que tener mucho cuidado en los alrededores de Tian`an men, se te acercan multitud de chicas que dicen ser estudiantes de inglés y quieren practicar el idioma, y que si te tomas un café con ellas. En fin, que te llevan a un café donde tras un rato de conversación y dos cafés te piden 50 u 80 eurazos por la consumición, y como ya te los has tomado... a pagar! Estas chicas son los reclamos de cafeterías que se dedican al timo al guiri, cosa muy común allí. Yo ya iba sobre aviso, pero pude constatarlo, en los escasos 20 minutos que estuvimos allí se nos acercaron como 10 grupos de chicas con el cuento del idioma.
Si vas a comprar algo en algún mercado, te pedirán un precio 600 veces superior al que vale. Yo he llegado a comprar cosas, tras media hora de regateo y simular que me voy y que no me gusta el objeto, por un 8% de su precio inicial, y aún así te vas con la sensación de que te están timando, que lo podías haber conseguido más barato...
Pero volviendo a lo turístico, después de ver Tian`an men entré en la Ciudad Prohibida (Gugong, en chino). Fue impresionante, la magnitud y magnificencia de los miles de palacios que hay allí. En algunos callejones solitarios o en los parques interiores es fácil imaginarse en la época de los emperadores. Pero varias cosas no me gustaron, en primer lugar, toda la ciudad fue expoliada durante la revolución comunista. La mayor parte de los tesoros se los llevaron a Taiwan los miembros del Kuomitang, partido nacionalista que estaba en el poder cuando la revolución, y cuyos dirigentes huyeron a Taiwan al perder la cruenta guerra civil encabezada por el partido comunista de Mao. Este fue el principio de la separación de esta isla, todo orquestado y favorecido por los americanos y su terror al comunismo en los años 40. Por ello la Ciudad prohibida solo consta de edificios vacíos y parques.


Otra cosa que no me gustó fue la peculiar forma de restauración que tienen los chinos. Cuando los frescos de una pared de un palacio de madera empiezan a estar en mal estado por el paso de los años y parecen viejos... ¡nada mejor que una manita de titanlux rojo! En vez de restaurar, pintan encima. Si un fresco esta viejo, ¡pues pintamos otro encima y ya está! Pa matarlos...en fin.


Eso sí, los jardines interiores son maravillosos, y las enormes plazas, con un diseño que favorece la transmisión del sonido para que la palabra del emperador llegase a todos... Alucinantes.

Fijáos en esta foto, para que luego digan que es un país comunista... Habla por sí sola.
También visité el Templo del Cielo (TianTan). Fue construido en el año 1420 y tanto la dinastía Ming como la Qing lo utilizaron para rogar por las cosechas (en primavera) y dar las gracias al cielo por los frutos obtenidos (otoño).
El templo en sí no era muy espectacular, pero estaba enclavado en varios añillos de marmol que significan los distintos niveles del cielo (o algo así) que lo elevaban aún más y transmitía una curiosa sensación de altura y unión con el cielo. Además estaba situado en un parque bastante bonito, en cuyos soportales se reunen los jubilados para jugar al Go (un juego de lógica que se juega con multitud de piedrecitas), para cantar ópera china o para hacer taichi. Esto precisamente fue lo que más me gustó de este parque.


Lo mejor de Beijing, para mi gusto, fueron los Hutongs. Que son los callejones que forman el casco antiguo de Beijing. Ésta es una ciudad de origen mongol. Los conquistadores nómadas basaban su cultura en los caballos, y para ellos era primordial el cuidado de los pozos y abrevaderos. Por eso constuyeron sus casas alrededor de los pozos, y como éstos eran sagrados, todos ellos debían de ser de libre acceso, por eso siempre debía poder pasar un jinete a estos pozos. Con el tiempo y el crecimiento de la ciudad se crearon verdaderas marañas de callejones, del ancho justo para que pasase un jinete a caballo, que terminaban en los pequeños pozos familares. Es aquí donde se siente el auténtico Beijing. En estos laberínticos barrios donde la gente hace vida en los patios, y donde cada rincon parece mágico y ancestral. Por desgracia, con la vorágine constructora desatada por los juegos olímpicos, el gobierno está destruyendo la mayoría para construir enormes mamotretos de hormigón, todos iguales e insípidos.


Por supuesto también pasé por la villa olímpica, para ver el famoso estadio y el "Water Cube".
Hacía un frío increíble, pues soplaba viento del norte, de siberia. Encima no estaba permitido el acceso al estadio, así que me dí una vuelta por allí y huí rápidamente a refugiarme en el metro del viento cortante. La verdad es que el estadio olímpico impresiona, así como el Water Cube parece de plástico y que si le acercas un mechero...



Tengo que reseñar la cantidad de puestos callejeros que ví, en los que se vendían las cosas más repugnantes que os podáis imaginar, desde cartílagos de pollo a escorpiones, pasando por corazones de pato e intestinos de cordero. Delicioso!!!

Y como no podía faltar, hicimos una excursión a la Gran Muralla, a un tramo muy turístico llamado Badaling. Es el más cercano a Beijing, como a una horita en coche. Fuimos con la profe de chino y un amigo suyo. Estuvo muy bien, pero yo recomendaría ir a un tramo algo más alejado y menos masificado. Pese al cielo despejado y el sol, hacía un frío de mil demonios, el viento del norte era como un cuchillo afilado cortándote las mejillas. Menos mal que yo me había comprado un gorro del ejército chino, muy parecido a los gorros rusos, que mantuvo mis orejas calentitas. Ya se que es un poco ridículo, pero ande yo caliente...
La muralla es impresionante, es como una enorme serpiente dormida sobre las empinadas colinas. Aunque eso sí, como no podía faltar, donde estaba un poco vieja...Ladrillo, hormigón y que no se diga! Así que pierde el saborcillo a antiguo que un monumento así debería tener.
Subimos a la muralla por un telcabina que parecía a punto de morir y desplomarse. La broma nos costó 6 eurazos, que allí es una pasta. Pero cual es nuestra sorpresa cuando al llegar arriba nos dicen que o pagamos otros 6 euros (60 yuanes) o no podemos acceder a la muralla y nos volvemos por donde hemos venido. Un clásico del deporte nacional chino, el timo al guiri.
Luego, moverse por la muralla fue una paliza, esta increíblemente empinada y a esa altura te falta el aire. Pero mereció la pena, es una de las obras cumbre de la civilización china.



Por último me gustaría mostraros uno de los edificios más impresionantes que ví en Beijing, la nueva sede de la televisión china. Es una maravilla de la arquitectura moderna, un edificio que parece va a caerse en cualquier momento. Costó miles de millones de dólares y está en su fase final de construcción.

En resumen, esta ha sido una experiencia estupenda, he conocido una ciudad muy peculiar, que para mí fue de menos a más. He aprendido bastante mandarín (aunque sigue siendo demasiado poco, que idioma más chungo) y mucho de los chinos. Es una pena que no haya podido ir al Palacio de Verano, según dicen el monumento más impresionante de la ciudad, pero anduve corto de tiempo y el clima no acompañó nada. Queda como mi asignatura pendiente y excusa para volver algún día.

13/11/2008

Bledisloe Cup

La Bledisloe Cup es una competición de rugby que enfrenta a las selecciones de Australia y Nueva Zelanda.

Su nombre hace referencia a Lord Bledisloe, Gobernador General de Nueva Zelanda, quien donó el trofeo en 1931. Actualmente la copa se disputa solo si los All Blacks y Wallabies se enfrentan en partidos del TriNations. Un dato curioso, la copa es el mayor trofeo que se entrega en cualquier competición de rugby.

Lo bueno es que por primera vez en su historia este torneo se celebra fuera de NZ o Australia, y suerte para mí, resulta que ha sido en Hong Kong. Para un aficionado al rugby como yo, asistir a este evento es como ir a una final de la Champions League entre el Madrid y el Barça. Alucinante!

Me lamentaba por ser imposible conseguir entradas, pero suertudo de mí, una noche en un pub de HK conocí a un señor inglés muy simpático que resultó ser presidente de un club de rugby de HK y cuya empresa (Oracle) tenía reservadas varias entradas para clientes. Tras un número indeterminado (pero elevado) de pintas de guiness, este hombre (Malcolm) se ofrece a conseguirme una entrada y a acompañarlo a él y a la gente de su club a ver el partido.

Total, que no cabía en mí, menuda suerte!!

Quedamos unas 3 horas antes del partido para empezar a beber cervezas en un pub cerca del estadio, el ambiente era indescriptible, gente de los dos equipos bebiendo juntos con un buen rollo que jamás había visto en un evento deportivo de tal magnitud.

Después de unas cuantas pintas de "healthy beer" ( así llamaban ellos a una cerveza orgánica-natural que sabía genial) cogimos camino al estadio.

El ambiente mejoraba por momentos, el estadio lleno a rebosar, 40.000 personas bebiendo cerveza como marineros ingleses en taberna portuaria, todos entonando los respectivos cánticos en un clima de hermandad realmente impensable en una aglomeración tal. Sobre todo siendo enemigos tan acérrimos como estos países lo son, en el plano deportivo claro.

Por supuesto hubo un ligero toque chino, pues antes del partido salieron los chinos saltimbanquis a hacer cabriolas con sus típicos dragones.

Pero lo mejor estaba por llegar... La Haka! Todavía se me ponen los pelos de punta y la carne de gallina al recordar como las 40.000 gargantas enmudecieron al instante para escuchar el canto de guerra maorí. Verlo en directo fue algo que jamás olvidaré.

Justo después empezó el partido, uno genial, especialmente emocionante con una Australia que dominó la primera parte y una enorme reacción de los All Blacks que tras el descanso salieron a muerte y empataron con dos ensayos increibles en los primeros 10 minutos del segundo tiempo, uno de ellos fue una jugada magistral de Richie Mc Caw, capitán neozelandés y, para mí, el mejor jugador del momento a nivel mundial . El partido acabó con victoria de los neozelandeses, para alegría mía y de las aproximadamente 21.000 almas vestidas de negro. Me sorprendió muchísimo el savoir faire de los australianos, quienes tras ovacionar a los justos vencedores, salieron a divertirse pacíficamente por HK. Tras el partido, como yo llevaba un polo de Nueva Zelanda, muchísimos australianos me decían por la calle "Next year, maybe" o "Great game you guys", todo en el ambiente más sano, deportivo y alucinante que yo he experimentado en un evento de este tipo. Aprended, hooligans futboleros.

12/11/2008

Ya tengo piso!!

Al fin, después de ver un montón de cuchitriles inmundos, a precios astronómicos, he encontrado un pisito para mí. Por supuesto después de una ardua negociación con el casero (bajó casi un 30% el precio) y gracias al único agente inmobiliario sensato y eficiente de todo HK. Es un piso pequeñito, de unos 45 m2, con dos mini habitaciones, cocina tipo occidental y cuarto de baño diminuto, pero para mi está genial. Las habitaciones son realmente pequeñas, miden 2x2 metros, por lo que apenas cabe una cama. Lo mejor es la zona, está en lo alto del SOHO, justo al lado del Escalator, que es la escalera mecánica más larga del mundo (sumando los tramos). Esta escalera asciende desde el distrito finaciero hasta la zona residencial de Mid-Levels. Consiste en 20 tramos de escalera y 3 pavimentos móviles, con unos 800 metros de largo que asciende 135 metros en vertical. Esta escalera evita kilómetros de zigzagueo por callejuelas para poder ascender la colina. Diariamente la usan unas 35000 personas y funciona cuesta abajo por las mañanas y hacia arriba desde las 10:30 hasta las 12 de la noche. El juguetito costó unos 30 millones de dólares americanos en 1997.


Encima las vistas son increibles, pues aunque es solo un 4º piso (en un edificio de 28 plantas) está justo en una parte escarpada de la colina. Esta es la vista desde la ventana de mi cuarto:


Lo malo es que está sin amueblar, pero eso es lo normal aquí. De todos modos me hace ilusión eso de amueblarlo a mi rollo, ponérmelo totalmente a mi estilo. Aunque mi tarjeta ya empieza a temblar....
Este es el salón, que tiene ventana con un alfeizar enorme y mucha luz.

Aquí están las dos habitaciones, el cuarto de baño y la cocina:

El baño tendrá mejor pinta cuando lo limpie bien y lo amueble...




La zona está genial, tranquila pero a tiro de piedra de la zona de marcha y a 10 minutos de la oficina.


En fin, que ya tengo hogar, así que espero visitas...